Ensalada tibia de bogavante
Sobre una base de verduras al dente descansa nuestro bogavante, previamente cocido en su justo punto y desprovisto de su caparazón, para beneficiarse impunemente de él. Le extraemos el jugo de su coral con el que, finalmente, se baña a la hora de servirlo coronado con microvegetales que aportan nuevos matices de sabor. Ah, sólo queda decir que cada día llegan a nuestra cocina una considerable contidad de ejemplares, vivitos y, nunca mejor dicho, coleando.

